Errores que hacen pagar más a las empresas con tarifa 6.2TD

Aprende cómo evitarlos

La electricidad supone uno de los principales costes operativos para muchas industrias y grandes empresas. Sin embargo, una parte importante del gasto eléctrico no siempre está relacionada con el precio de la energía, sino con decisiones poco acertadas en la gestión del suministro.

Las empresas acogidas a la tarifa 6.2TD disponen de numerosas posibilidades para optimizar su factura gracias a la contratación de distintas potencias, la distribución del consumo entre seis periodos y la planificación energética. No obstante, cuando estas herramientas no se utilizan correctamente, el resultado suele ser una factura más elevada de lo necesario.

En este artículo repasamos los errores más habituales que cometen las empresas con tarifa 6.2TD y cómo evitarlos para mejorar la eficiencia del suministro eléctrico.

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1. Contratar más potencia de la necesaria

Es uno de los errores más frecuentes y también uno de los más costosos.

Muchas empresas mantienen las mismas potencias durante años, incluso cuando la producción, la maquinaria o los horarios han cambiado.

La potencia contratada representa un coste fijo que se paga todos los meses, independientemente del consumo realizado.

Cuando está sobredimensionada:

  • La empresa paga por una capacidad que no utiliza.
  • Se incrementa el coste fijo anual.
  • Se reduce la rentabilidad del contrato eléctrico.

Revisar periódicamente las potencias contratadas puede generar un ahorro considerable.

2. Contratar una potencia insuficiente

El error contrario también puede resultar muy caro.

Si la instalación demanda más potencia de la contratada durante alguno de los seis periodos, pueden producirse penalizaciones por excesos de potencia.

Esto suele ocurrir cuando:

  • Se incorpora nueva maquinaria.
  • Aumenta la producción.
  • Coinciden varios procesos de elevado consumo.
  • No se revisa el contrato tras modificar la actividad.

Dimensionar correctamente la potencia es esencial para evitar estos sobrecostes.

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3. Desconocer los seis periodos tarifarios

La tarifa 6.2TD divide tanto la energía como la potencia en seis periodos con precios diferentes.

Sin embargo, algunas empresas siguen organizando su producción sin tener en cuenta esta estructura.

Como consecuencia:

  • Se concentran consumos importantes en los periodos más caros.
  • Se desaprovechan las franjas con menor coste.
  • Aumenta el importe de la factura.

Conocer el calendario tarifario es el primer paso para optimizar el consumo.

4. No planificar los procesos productivos

No todas las industrias pueden modificar sus horarios de producción, pero muchas sí tienen cierto margen para reorganizar tareas auxiliares.

Algunos ejemplos son:

  • Operaciones de mantenimiento.
  • Procesos de limpieza.
  • Bombeos.
  • Recarga de equipos eléctricos.
  • Producción no urgente.

Desplazar estos consumos a los periodos más económicos puede reducir el coste de la energía sin afectar a la actividad principal.

5. No controlar la energía reactiva

La energía reactiva es un concepto habitual en instalaciones industriales.

Cuando supera determinados niveles puede generar penalizaciones que incrementan la factura.

Este problema suele deberse a:

  • Motores eléctricos.
  • Transformadores.
  • Equipos electromagnéticos.
  • Sistemas de climatización industrial.

La instalación y el mantenimiento de baterías de condensadores ayudan a minimizar este coste.

6. No revisar la curva de carga

La curva de carga muestra cómo evoluciona la demanda eléctrica de la empresa a lo largo del tiempo.

Muchas industrias solo analizan la factura mensual, pero no estudian el comportamiento real del consumo.

Esto dificulta detectar:

  • Picos de potencia.
  • Horarios de mayor demanda.
  • Consumos innecesarios.
  • Equipos ineficientes.

La monitorización continua facilita la toma de decisiones y permite identificar oportunidades de ahorro.

7. Elegir una comercializadora únicamente por el precio del kWh

Es habitual comparar ofertas fijándose exclusivamente en el precio de la energía.

Sin embargo, en una tarifa 6.2TD intervienen muchos más factores.

También conviene analizar:

  • El precio de la potencia.
  • La duración del contrato.
  • Las posibles permanencias.
  • Las condiciones de revisión de precios.
  • Los servicios adicionales incluidos.

Una comparación completa ofrece una visión mucho más precisa del coste real.

8. No revisar el contrato durante años

Las necesidades energéticas de una empresa evolucionan constantemente.

Cambian:

  • Los procesos productivos.
  • La maquinaria.
  • Los horarios.
  • El volumen de producción.
  • La eficiencia de la instalación.

Mantener el mismo contrato durante largos periodos suele provocar ineficiencias que incrementan el coste eléctrico.

9. Descuidar el mantenimiento de la instalación

Una instalación mal mantenida consume más energía.

Entre los problemas más habituales se encuentran:

  • Motores con bajo rendimiento.
  • Equipos deteriorados.
  • Sistemas de climatización poco eficientes.
  • Filtros obstruidos.
  • Componentes eléctricos envejecidos.

El mantenimiento preventivo ayuda a reducir consumos y prolongar la vida útil de la maquinaria.

10. No invertir en eficiencia energética

En ocasiones las empresas centran toda su estrategia de ahorro en negociar el precio del contrato.

Sin embargo, mejorar la eficiencia energética suele ofrecer resultados mucho más duraderos.

Algunas medidas habituales son:

  • Renovar maquinaria.
  • Sustituir iluminación convencional por LED.
  • Automatizar procesos.
  • Optimizar sistemas de climatización.
  • Implantar sistemas de monitorización energética.

Estas actuaciones reducen el consumo sin afectar a la productividad.

11. No valorar el autoconsumo

Cada vez más industrias incorporan instalaciones fotovoltaicas para reducir parte de su demanda de la red.

Aunque no todas las empresas reúnen las condiciones adecuadas, estudiar esta posibilidad puede resultar interesante en instalaciones con elevados consumos diurnos.

El autoconsumo no sustituye al suministro eléctrico, pero sí puede disminuir el volumen de energía adquirida a la comercializadora.

12. No solicitar asesoramiento especializado

La tarifa 6.2TD presenta un nivel de complejidad superior al de otras modalidades.

Analizar correctamente:

  • Las potencias.
  • Los periodos.
  • La energía reactiva.
  • Las condiciones del contrato.
  • Las curvas de carga.

Requiere conocimientos técnicos que muchas empresas no tienen por qué dominar.

Contar con asesoramiento especializado puede facilitar la toma de decisiones y ayudar a detectar oportunidades de ahorro.

Cómo evitar estos errores

Reducir el coste de la electricidad no depende de una única medida.

Las empresas que obtienen mejores resultados suelen combinar varias actuaciones:

  • Revisar periódicamente las potencias contratadas.
  • Analizar la curva de carga.
  • Aprovechar los periodos más económicos.
  • Controlar la energía reactiva.
  • Mejorar la eficiencia energética.
  • Comparar ofertas entre comercializadoras.
  • Actualizar el contrato cuando cambian las necesidades de la instalación.

Esta visión global permite optimizar el suministro y mantener el gasto eléctrico bajo control.

Preguntas frecuentes

Uno de los más frecuentes es mantener una potencia contratada superior a la realmente necesaria durante varios años.

Sí. Distribuir el consumo entre los distintos periodos puede tener un impacto significativo en el coste de la energía.

Sí. En instalaciones industriales puede generar penalizaciones si no se compensa correctamente.

Es recomendable hacerlo siempre que cambien los procesos productivos, se incorpore nueva maquinaria o se detecten incrementos importantes en la factura.

Conclusión

La tarifa 6.2TD ofrece numerosas posibilidades de optimización, pero también exige una gestión más técnica que otras modalidades de acceso. Contratar una potencia inadecuada, desconocer los periodos tarifarios, no controlar la energía reactiva o mantener contratos desactualizados son algunos de los errores que más incrementan el coste de la electricidad.

Revisar periódicamente el suministro, analizar el comportamiento energético de la instalación y adaptar el contrato a las necesidades reales de la empresa son medidas fundamentales para mejorar la eficiencia y reducir la factura eléctrica.

Las empresas que quieran revisar su contrato, comparar ofertas entre comercializadoras o recibir asesoramiento especializado pueden contactar con Grupo Acerca llamando al 955 445 865.

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