Protege tu vehículo con un seguro de coche que se adapte a ti: a terceros, ampliado o todo riesgo con o sin franquicia, asistencia en carretera desde el km 0 y gestión ágil de partes y talleres concertados. Si tu póliza actual es cara o te pone trabas, valoramos opciones y tramitamos el cambio para que conduzcas tranquilo y ahorres sin perder coberturas clave. Dinos tu matrícula y fecha de vencimiento y hacemos el resto.
























Sí. En la mayoría de los países, es obligatorio contar al menos con un seguro de responsabilidad civil, que cubra los daños que puedas causar a terceros en caso de accidente.
Generalmente hay tres niveles:
Seguro a terceros: Cubre los daños a otras personas o vehículos.
Terceros ampliado: Incluye robo, incendio y lunas.
Todo riesgo: Cubre también los daños propios del vehículo, incluso si eres responsable del accidente.
Cubre tanto los daños a terceros como los tuyos, incluyendo:
Colisiones y accidentes.
Robo o intento de robo.
Incendio.
Daños por fenómenos naturales.
Vandalismo (según póliza).
Normalmente no cubre:
Conducción bajo los efectos del alcohol o drogas.
Participación en carreras o competiciones.
Daños por falta de mantenimiento.
Uso del vehículo distinto al declarado (por ejemplo, uso comercial si el seguro es particular).
Asegúrate de que todos estén bien.
Llama a emergencias si hay heridos.
Rellena el parte amistoso o parte de accidente.
Informa a tu aseguradora lo antes posible (dentro del plazo indicado, normalmente 7 días).
Depende de tu póliza. Algunos seguros permiten libre elección de taller, mientras que otros trabajan solo con una red concertada.
Es la cantidad fija que paga el asegurado en caso de siniestro. Por ejemplo, si tienes una franquicia de 300 € y el daño cuesta 1.000 €, el seguro paga 700 € y tú los 300 € restantes.
Las aseguradoras consideran factores como:
Edad y experiencia del conductor.
Tipo y antigüedad del coche.
Historial de siniestros.
Lugar de residencia.
Coberturas contratadas.
Sí. Puedes cambiar de aseguradora al vencimiento de tu póliza, notificando tu decisión con al menos un mes de antelación.
Debes comunicarlo a la aseguradora. El seguro puede:
Cancelarse.
Transferirse al nuevo propietario (si la compañía lo permite).
O mantenerse activo si cambias de coche.
Es una cobertura adicional que protege al conductor en caso de lesiones o fallecimiento tras un accidente, ya que el seguro a terceros básico no lo cubre.